L-Carnitina ¿suplemento deportivo o engañabobos?

Por Victoria Fagúndez Rodríguez (Dietista-Nutricionista)

En el mundo del fitness son muchos los suplementos dietéticos y ayudas ergogénicas que rodean a los deportistas, tanto para conseguir un óptimo estado nutricional como para mejorar el rendimiento deportivo. Algunos de estos suplementos tienen como objetivo favorecer la síntesis proteica, y por ende, la ganancia de masa muscular, y otros sin embargo, se centran en la pérdida de grasa. Dentro de estos últimos se encuentra la L-Carnitina, conocida ampliamente entre los deportistas y estudiada por su interés en los últimos años.

¿Quién no ha oído hablar de los beneficios de tomar L-Carnitina? ¿Qué hay de cierto? El problema principal es que se ha extrapolado la venta de L-Carnitina de los gimnasios a la teletienda, y con ello, su objetivo se ha visto modificado del mero rendimiento deportivo al remedio “quemagrasas” contra el sobrepeso, es decir, su público se ve modificado de personas físicamente activas a personas realmente sedentarias.

¿Quema tanta grasa la L-Carnitina como nos cuentan? ¿Qué es exactamente?

La carnitina es una sustancia proteica que forma parte de nuestro metabolismo y que se puede administrar a través de la dieta consumiendo carnes rojas y lácteos. La carnitina es sintetizada en el hígado a partir de dos aminoácidos esenciales (la lisina y la metionina, presentes en los dos grupos alimentarios mencionados) y tiene una función relacionada con la obtención de energía mediante la utilización de las grasas (oxidación lipídica). En concreto, la L-Carnitina es la encargada de transportar los ácidos grasos al interior de las mitocondrias (presentes en el interior de las células) para que se puedan metabolizar y transformar en energía. Visto así, parece que tiene un papel clave en “la quema de grasas”, y no sería difícil pensar que a más L-Carnitina, menos cartucheras, pero no: tomar más L-Carnitina no implica quemar más grasa (y si implica quemar nuestro bolsillo, ya que no se trata de milagros precisamente económicos). Que sea una sustancia necesaria para el metabolismo de las grasas, no quiere decir que “más sea mejor”, en primer lugar porque los procesos metabólicos dependen de muchos otros factores.

Con respecto al rendimiento deportivo, la realidad es que hasta el momento en personas sanas se ha encontrado poca evidencia científica, aunque en deportistas se observan beneficios en la recuperación tras esfuerzos, eso sí, de muy alta intensidad y de fuerza, reduciéndose el daño muscular y la producción de radicales libres.

Sí pueden verse beneficiados con la suplementación, personas con ciertas alteraciones metabólicas hepáticas o renales que tengan niveles de L-Carnitina por debajo de los niveles normales y que por ello la utilización de grasa para obtener energía sea deficitaria y posean problemas asociados.

Lo que está claro es que la L-Carnitina no quema grasas solamente por tomarla y menos en personas que no practican deporte de forma intensa y regular, por lo que, levántate del sofá, muévete, come de forma saludable y si necesitas ayuda, invierte en un profesional de la salud. Será mucho más efectivo si tu objetivo es cuidar tu salud, y por tanto, perder grasa corporal.

Fuentes: guiafitness