¿Intolerancia a la lactosa?

Por Eva Verdasco Albandoz (Doctora en medicina)

La deficiencia de lactasa puede ser:

  • Deficiencia Primaria. Se estima que un 70% de la población mundial tiene deficiencia primaria de lactasa. Se debe a una ausencia o deficiencia de lactasa, la cual se hace evidente desde la infancia. En este caso no existe enzima, por lo que el tratamiento consiste en la suspensión de productos lácteos.

  • Deficiencia Secundaria. Se debe a un proceso patológico que afecta a la mucosa del intestino delgado. Este se puede presentar a cualquier edad y, si el daño es extenso, se desarrolla el síndrome clínico de intolerancia a la lactosa. Puede ser secundaria a una alteración intestinal temporal y recuperarse una vez esta situación sea superada. Pero en otros casos en los que existe lesión de la mucosa intestinal, habrá que eliminar de forma definitiva los productos lácteos de la dieta.

  • Deficiencia congénita. El recién nacido presenta ausencia total o parcial de la enzima.

Los síntomas se presentan frecuentemente de 30 minutos a dos horas después de consumir productos lácteos, y consisten en: cólicos abdominales, náuseas, distensión y diarrea. Esto es debido a que la lactosa no se absorbe, produciendo un efecto osmótico en la luz intestinal que atrae líquido hacia la misma. La fermentación de la lactosa no absorbida por las bacterias del colon generan: Hidrógeno (H2), Anhídrido carbónico (CO2), Metano (CH4) y ácidos grasos de cadena corta.

La intolerancia puede ser leve, siendo más difícil identificarla, o muy importante, con sintomatología tras ingerir pequeñas cantidades de productos lácteos. Además, la sensibilidad puede cambiar con el tiempo y con el estado general de salud. Hay personas que permanecen asintomáticas durante toda su vida porque no alcanzan un consumo determinado lactosa.

Ante la sospecha clínica, el diagnóstico se puede realizar con una dieta estricta que elimina la lactosa de la dieta para posteriormente reintroducirla. La desaparición de los síntomas al suspender la ingesta, y la aparición al reintroducirla lactosa en la dieta, son sugerentes de la intolerancia, que se puede confirmar con una simple prueba de hidrógeno en el aire espirado. Durante esta prueba se sopla dentro de un tubo para dar una muestra de aliento, para posteriormente dar otra muestra tras haber consumido una solución de lactosa o ingerido una alimento con lactosa.

El tratamiento es una modificación de la dieta que elimina la leche y sus derivados, siempre teniendo en cuenta que esta falta de leche puede provocar: falta de Calcio, de Vitamina D (necesaria para la absorción del Calcio), de Riboflavina y de proteínas produciendo pérdida de peso y la malnutrición. Es por esto que, como la intolerancia suele ser relativa, es posible que se puedan consumir cierta cantidad de lácteos. En el caso de que no sea posible, se debe recurrir a leches sin lactosa y sustituir estos productos por otros ricos en estas sustancias. Es aquí donde iNutralia puede ayudarte a mantener una dieta equilibrada y adaptada a la etapa del desarrollo en la que estés.

Hay además suplementos de enzima de lactasa que se deben tomar antes de consumir alimentos con leche, pues evitan los síntomas de intolerancia permitiendo una dieta prácticamente sin restricciones.