Dietas ricas en proteínas ¿realmente funcionan?

Por Conchi Maximiano Alonso (Dietista-Nutricionista)

En los últimos años las dietas hiperproteicas y proteinadas, basadas en un aumento del consumo de proteínas en detrimento al de hidratos de carbono, se han hecho un gran hueco entre los métodos para la pérdida de peso. Pero estos métodos rápidos para adelgazar pueden ocasionar efectos secundarios y contraindicaciones, por lo que no se puede seguir a la ligera.

En realidad, existen diferencias entre las dietas hiperproteicas y las proteinadas. Las dietas hiperproteicas se caracterizan por un aumento del consumo de proteínas superior al recomendado, en detrimento a la ingesta de hidratos de carbono, y no son necesariamente bajas en calorías. Las proteínas empleadas en este tipo de dietas se toman principalmente a través de carnes y pescados magros, huevos, quesos y otros lácteos desnatados. Este sistema tiene carencias nutricionales asociadas al desequilibrio de macronutrientes, desde un bajo aporte de determinadas vitaminas y minerales, hasta un bajo aporte de fibra.

En cambio, las dietas proteinadas, se basan en el consumo de sustitutivos de comida con alto contenido en proteínas de alto valor biológico de entre 1 a 2 gramos por kilo de peso ideal de la persona, y muy bajo en hidratos de carbono. Si bien, en este caso, no se toman a través del propio alimento, muchas empresas ofrecen sustitutivos de comida a base de proteínas (batidos, sopas, snacks, etc.) preparados con base de suero de leche, proteína de legumbres, etc. Las carencias de este sistema de adelgazamiento obligan a tomar compuestos multivitamínicos debido a su bajo o nulo aporte de frutas y verduras, y según la marca de productos o el prescriptor, también incluyen en el tratamiento el consumo de comprimidos de sodio, omega 3, magnesio, etc.

Basar un plan nutricional para la pérdida de peso en la eliminación de la dieta de alimentos imprescindibles como las frutas y las verduras, sólo significa una cosa, que es desequilibrada y que a medio plazo aparecerán déficits nutricionales.

Con este tipo de dietas no se corrigen los malos hábitos adquiridos, es decir, no se aprende a comer bien, no existe a penas educación nutricional. Sólo se da prioridad a ser una vía rápida para la pérdida de peso, pero no efectiva, dado que si no se han corregido los hábitos de partida, probablemente se vuelva al peso inicial con la única pérdida del dinero invertido.

¿Qué buscan estas dietas? Buscan eliminar la grasa de nuestro organismo forzando al metabolismo. No tomar hidratos de carbono pero aumentar el consumo de proteínas, hace que nuestro organismo consuma sus reservas de glúcidos, y al agotar dichas reservas, se produce la cetosis al tener que metabolizar sólo lípidos para conseguir energía. La cetosis produce un subproducto llamado cetona, que provocan: mal alimento, dolor de cabeza, molestias estomacales, cambios de humor,… y si se mantiene en el tiempo también produce inapetencia.

Además, afirman que conservan la masa muscular al no descuidar el consumo de proteína. Se ha demostrado que las dietas hipocalóricas (bajas en calorías) equilibradas, conservan la masa muscular, por lo que no tiene sentido consumir más proteína para evitar dicha pérdida.

Ambos sistemas no se aconsejan, pero menos aún si se es niño, adolescente, embarazada, lactante, personas mayores, personas con alteraciones hormonales, renales, cardiacas, óseas, hepáticas, etc.

Estos métodos para adelgazar, caracterizados por el endiosamiento de las proteínas, no tienen suficiente evidencia científica para recomendarlas, más aún teniendo en cuenta sus posibles efectos secundarios. Tanto la dieta hiperproteica como la proteinada, tienen riesgos comunes para la salud, a corto plazo: debilidad, mal humor, mal alimento, dolor de cabeza,… y a medio-largo plazo: problemas óseos o fracturas, efecto rebote con el consiguiente aumento de peso, síndrome metabólico, problemas renales, depresión, baja autoestima,…. En iNutralia no recomendamos dietas milagro, garantizamos pérdidas de peso con salud, que te ayudarán cuidarte y aprender a alimentarte saludablemente.

Fuentes:

Basulto Marset J et al. Dietas hiperproteicas o proteinadas para adelgazar: innecesarias y arriesgadas. FMC. 2012;19:411-8 - Vol. 19 Núm.07

European Food Safety Authority. Scientific Opinion on the substantiation of health claims related to protein and increase in satiety leading to a reduction in energy intake (ID 414, 616, 730), contribution to the maintenance or achievement of a normal body weight (ID 414, 616, 730), maintenance of normal bone (ID 416) and growth or maintenance of muscle mass (ID 415, 417, 593, 594, 595, 715) pursuant to Article 13(1) of Regulation (EC) No 1924/2006. EFSA Journal. 2010;8:1811.

Gargallo M, Basulto J, Breton I, Quiles J, Formiguera X, Salas-Salvadó. J. Recomendaciones nutricionales basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos (Consenso FESNAD-SEEDO). Revista Española de Obesidad. 2011;9 (Suppl 1):1-78.