Mejorando los polvorones

Por Dietista Nutricionista

La historia de los mantecados y los polvorones, nace en el siglo XVI en el sur de España, debido a un excedente en las cosechas de trigo. Desde entonces, su consumo es tradicional en toda la península, hasta el punto de que cada año tenemos más oferta por parte de la industria alimentaria en los supermercados, que nos invita a comprar polvorones de diferentes variedades, formas y sabores.

Los ingredientes básicos en la elaboración de los polvorones son la harina de trigo, la manteca de cerdo, la almendra y el azúcar. Sin embargo, es frecuente que esta composición tradicional se vea modificada según qué fabricante. Es por ello, que como siempre, la mejor opción es aprovechar el concepto familiar navideño y dedicar las fiestas a realizar los dulces en casa y a gusto de cada uno.

Se puede modificar la receta tradicional sustituyendo algunos ingredientes por otros más saludables. Así pues, la manteca de cerdo se puede sustituir por aceite de oliva (suave para que no aporte demasiado sabor), la harina de trigo por harina integral de espelta, e incluso probar a sustituir el azúcar por vainilla o canela. Se podría añadir además cacao puro si queremos polvorones de chocolate y unas semillas de sésamo para espolvorear por encima. De esta manera el resultado de nuestros polvorones será más saludable y original que los polvorones comerciales que abundan en los supermercados envueltos con papel brillante y cada vez, fabricados con ingredientes de peor calidad.

No obstante, el hecho de que se trate de dulces navideños caseros, y que éstos sean de mejor calidad, no implica que se deba abusar de su consumo, ya que como postre dulce que son, los polvorones deben consumirse ocasionalmente y reservarse para los días festivos.

Recuerda tener en mente los siguientes consejos y ¡disfruta de las fiestas!

- Disfruta de platos caseros y tradicionales.
- Prepara entrantes ligeros que incluyan verduras y hortalizas.
- No cocines demás. Calcula las raciones y evita que sobre comida para otros días.
- Deja los polvorones y turrones para los días clave.
- Reserva el alcohol para los brindis.
- Condimenta tus platos con salsas ligeras.
- Respeta las 5 ingestas diarias aunque sean más suaves.
- Evita los empachos. No comas más de lo que comerías cualquier otro día.
- Come despacio y con tranquilidad. Disfruta de la celebración.
- Muévete, celebra y baila.