Trufas energéticas sin gluten y sin lactosa.

Por Victoria Fagúndez - Nutricionista

Hoy os dejamos una receta sencilla, saludable y apetecible para todos los públicos, niños y mayores.

Es importante tener en cuenta que aunque son alimentos muy saciantes, ricos en fibra y proteína, también son snaks bastante energéticos, es decir, que poca cantidad aporta bastante energía, por ello, debemos comerlos conscientemente y estratégicamente en los momentos que mejor nos pueden venir, por ejemplo, antes de hacer ejercicio, o entre horas para controlar los niveles de hambre y saciedad. Si aprendemos a escuchar las necesidades de hambre real de nuestro estómago y de nuestras células, él nos dará la respuesta y aprenderemos a saber en qué momentos este tipo de receta de alta densidad de nutrientes puede favorecer nuestra salud.

Al ser snaks a base de frutos secos, son ricas en minerales como el calcio, el hierro y el magnesio.

INGREDIENTES

- 300g de dátiles
- 200g de avellanas crudas
- 100g de almendras crudas
- 2 cucharadas de cacao en polvo
- 2 cucharadas de crema de cacahuete (100% cacahuete)
- Una cucharada de aceite de coco virgen

ELABORACIÓN

Lava y deshuesa los dátiles. Es preferible que sean dátiles de la variedad Medjoul ya que son mas carnosos que los convencionales, pero lo más importante, es fijarse en el etiquetado y que el único ingrediente sea: dátil.

Es muy común que a los dátiles se le añada glucosa para potenciar su dulzor y en el caso de dátiles ya deshuesados, su conservación.

Coloca en un vaso de picadora o procesador de alimentos los frutos secos y tritura durante unos segundos hasta que queden picados. Después añade los dátiles, el cacao, la crema de cacahuete y el aceite de coco y tritura bien hasta que todos los ingredientes están integrados dentro de una masa pegajosa.

Si la textura es dificil de manejar, añade un poquito de aceite de oliva virgen, y si al contrario, es más líquida de lo deseado, añade un poco más de frutos secos.
Con la masa haz pequeñas bolitas. Si lo deseas, las puedes rebozar en almendra picada.

Reserva en la nevera para que enfríen y queden duritas y congélalas si las vas a consumir de poco en poco. De esta manera las tendrás siempre disponibles en el congelador para consumirlas cuando quieras.

¡Disfruta!